Obsessió lunar
A aquesta flonja lluna femenina
tot li fa de mirall:
mar innombrable, rierol de vall
i cada gota de serena fina
suspesa en un filat de teranyina
entre els dos esbarzers d'un pedruscall,
i, si mai rastre d'una vida bella
baixés pel riu entre els vorals florits,
els ulls estranyament embadalits
de qui es negà per ella.
tot li fa de mirall:
mar innombrable, rierol de vall
i cada gota de serena fina
suspesa en un filat de teranyina
entre els dos esbarzers d'un pedruscall,
i, si mai rastre d'una vida bella
baixés pel riu entre els vorals florits,
els ulls estranyament embadalits
de qui es negà per ella.
Josep Carner
La luna
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
Jaime Sabines
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
Jaime Sabines
Pienso que estos dos poemas forman un buen diálogo por qué los dos tratan sobre la belleza de la luna, cómo por un exceso de ella un hombre es capaz de ahogarse, pero con ello tener una muerte más apacible, más tranquila y más bella.
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